Uno de los mayores
encantos del Norte del Perú es la imponente presencia del mar, en el cual se
practican los más diversos deportes, desde la pesca hasta el surf. Pero, sin
duda, el escenario perfecto para la “tabla” es Piura, cuyas playas están
catalogadas en el ranking surfer por poseer unas de las mejores olas del mundo.
Como bien saben los
amantes del surf -cuya traducción es “navegar”-, este deporte de aventura se
realiza deslizándose por el mar con una tabla hecha de espuma (foam), fibra de
vidrio y resina de poliéster. Y el reto consiste poder sortear las olas de
mayor altura y fuerza, como las que hay en Piura.
Desde Lima podemos
llegar a la región norteña de Piura por vía terrestre, a través de la carretera
Panamericana Norte en un tiempo aproximado de 15 horas. O en menos de una hora
por avión, aterrizando en el aeropuerto Guillermo Concha Iberico, ubicado a
diez minutos del centro de la capital, también llamada Piura.
Una vez en el
centro se puede decidir en qué playa comenzar la aventura surfer. El punto más
recomendable de partida es Yacila, en la provincia de Paita, al oeste de la
ciudad de Piura.
El trayecto a
Yacila demora una hora y cuarto y desde ese punto se puede seguir la excursión
surfer a otras playas más al norte, como Lobitos (a media hora de distancia),
Cabo Blanco (una hora), Los Órganos (hora y media) y cerrar con broche de
oro en la paradisiaca Máncora (dos horas), que posee las mejores olas de la
zona.
La mejor época del
año para visitar las playas piuranas es en los meses de abril y setiembre, en
los cuales alcanzan su mayor altura. Es aconsejable contratar una agencia de
viaje como Traficoperu.com, que cubre los traslados, alojamiento y comidas, ya
sea en la ciudad de Piura o en el balnerario de Máncora.
Así mismo, la
agencia puede contactar con instructores de surf mancoreños y el alquiler del
equipo, que se compone de la tabla, la quilla anti-cortes y el traje de
neoprene, que evita que el cuerpo se moje en exceso. El recorrido surfer puede
tomar un día, desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde y el
viajero puede decidir si va a correr olas en una o más playas, pero con el
respectivo aumento del precio.
Si luego de nuestra
aventura en las playas piuranas decidimos regresar a la ciudad, podemos
hospedarnos en Los Portales Hotel (Calle Libertad 875), ubicado en el centro
financiero de Piura. Con una ambientación de estilo colonial, podemos contar
con los servicios de business center, sala de conferencias, internet
inalámbrico, piscina, restaurante, bar con espectáculos en vivo, cafetería en
la plaza del hotel y el traslado a las playas del balneario.
Pero si nos
quedamos embelasados por la belleza de los parajes marinos, el hotel Máncora
Beach (Km. 1215 de la antigua Panamericana Norte) nos da la posibilidad de
alojarnos en bungalows frente al mar y disfrutar de su restaurante, bar y
piscinas también con vista a la playa.
Para los que deseen
degustar la deliciosa comida piurana, la cebichería El Arrecife (Calle Ica
610), se distingue por preparar el mejor Chinguirito (pescado seco con limón y
“Leche de Tigre”) y Parihuela (sopa a base de mariscos). También está el
restaurant Los Cántaros (calle Libertad 746), que ofrece una carta combinada de
comidas típicas de la región -como Seco de Chabelo, Carne Aliñada, Natillas y
Cocadas- y de la cocina peruana.
Qué llevar
Como el clima de
Piura es tropical y seco, con una temperatura que en verano llega hasta los
40º, debemos llevar ropa fresca, gorros, sombreros, protector solar, lentes de
sol y mucho repelente solar para protegernos de los mosquitos y zancudos que
abundan en la noche