domingo, 11 de marzo de 2018

Mancora balneario de la costa de Piura






Mancora es un pequeño balneario de la costa norteña del Perú, ubicado al norte de la ciudad de Piura, ciudad es conocida por sus playas, su excelente comida y su gente. Entre sus pueblos destaca Mancora, que es la que atrae a muchos turistas por sus playas hermosas como Colán, punta sal, Totoritas, Pocitos, Cabo blanco etc, en donde suelen llevarse acabo campeonatos de surf.
A Mancora llega gente de todas partes del Mundo, es una zona franca de turistas, que vienen con ganas de divertirse y solearse a más no poder en las exóticas playas de Mancora.
En Mancora todo el año hay calor, y cualquier temporada es buena para visitar las hermosas playas que los esperan al norte de Piura. Máncora ha sido considerada por muchos, como un pequeño paraíso, como un lugar perfecto para un descanso fuera de la ciudad. Máncora nos ofrece un clima acogedor, gente generosa y muy alegre. Las playas de Máncora cuentan con un clima tropical y seco durante todo el año, por lo que no hay momento en que nuestro visitante no disfrute de los rayos solares y la brisa marina.
Como llegar a Mancora? mancora queda a 6 horas de la frontera con ecuador, viniendo por la panamericana norte, o bien si vienen de lima les tomara 20 horas en Carro. También puede tomar un vuelo directo de Lima a la ciudad de Piura y de allí 3 horas al norte en bus.

domingo, 4 de marzo de 2018

Recorrido surfer por las playas de piura



Uno de los mayores encantos del Norte del Perú es la imponente presencia del mar, en el cual se practican los más diversos deportes, desde la pesca hasta el surf. Pero, sin duda, el escenario perfecto para la “tabla” es Piura, cuyas playas están catalogadas en el ranking surfer por poseer unas de las mejores olas del mundo.
Como bien saben los amantes del surf -cuya traducción es “navegar”-, este deporte de aventura se realiza deslizándose por el mar con una tabla hecha de espuma (foam), fibra de vidrio y resina de poliéster. Y el reto consiste poder sortear las olas de mayor altura y fuerza, como las que hay en Piura.


La mar piurana
Desde Lima podemos llegar a la región norteña de Piura por vía terrestre, a través de la carretera Panamericana Norte en un tiempo aproximado de 15 horas. O en menos de una hora por avión, aterrizando en el aeropuerto Guillermo Concha Iberico, ubicado a diez minutos del centro de la capital, también llamada Piura.
Una vez en el centro se puede decidir en qué playa comenzar la aventura surfer. El punto más recomendable de partida es Yacila, en la provincia de Paita, al oeste de la ciudad de Piura.
El trayecto a Yacila demora una hora y cuarto y desde ese punto se puede seguir la excursión surfer a otras playas más al norte, como Lobitos (a media hora de distancia), Cabo Blanco (una hora), Los Órganos (hora y media) y  cerrar con broche de oro en la paradisiaca Máncora (dos horas), que posee las mejores olas de la zona.
La mejor época del año para visitar las playas piuranas es en los meses de abril y setiembre, en los cuales alcanzan su mayor altura. Es aconsejable contratar una agencia de viaje como Traficoperu.com, que cubre los traslados, alojamiento y comidas, ya sea en la ciudad de Piura o en el balnerario de Máncora.
Así mismo, la agencia puede contactar con instructores de surf mancoreños y el alquiler del equipo, que se compone de la tabla, la quilla anti-cortes y el traje de neoprene, que evita que el cuerpo se moje en exceso. El recorrido surfer puede tomar un día, desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde y el viajero puede decidir si va a correr olas en una o más playas, pero con el respectivo aumento del precio.
Descripción: piura2
Dónde quedarse
Si luego de nuestra aventura en las playas piuranas decidimos regresar a la ciudad, podemos hospedarnos en Los Portales Hotel (Calle Libertad 875), ubicado en el centro financiero de Piura. Con una ambientación de estilo colonial, podemos contar con los servicios de business center, sala de conferencias, internet inalámbrico, piscina, restaurante, bar con espectáculos en vivo, cafetería en la plaza del hotel y el traslado a las playas del balneario.
Pero si nos quedamos embelasados por la belleza de los parajes marinos, el hotel Máncora Beach (Km. 1215 de la antigua Panamericana Norte) nos da la posibilidad de alojarnos en bungalows frente al mar y disfrutar de su restaurante, bar y piscinas también con vista a la playa.
Para los que deseen degustar la deliciosa comida piurana, la cebichería El Arrecife (Calle Ica 610), se distingue por preparar el mejor Chinguirito (pescado seco con limón y “Leche de Tigre”) y Parihuela (sopa a base de mariscos). También está el restaurant Los Cántaros (calle Libertad 746), que ofrece una carta combinada de comidas típicas de la región -como Seco de Chabelo, Carne Aliñada, Natillas y Cocadas- y de la cocina peruana.
Descripción: piura3
Qué llevar
Como el clima de Piura es tropical y seco, con una temperatura que en verano llega hasta los 40º, debemos llevar ropa fresca, gorros, sombreros, protector solar, lentes de sol y mucho repelente solar para protegernos de los mosquitos y zancudos que abundan en la noche

Crónica Playa de Máncora







Cuando llegué a Perú a finales de Marzo no tenía un itinerario demasiado definido. Venía de Arica, en el norte de Chile, y la primera parada natural era Arequipa, pero conocía Cuzco y Puno -con Machu Picchu y el Titicaca- así que, después de Arequipa la ruta quedaba totalmente abierta.
Uno de los lugares de los que nunca había oído hablar antes de emprender el viaje, era Máncora. Sin embargo, la mayoría de mochileros que fui encontrando en Perú me comentaron sobre las famosas playas que se extendían en esta parte del litoral noroeste del país.

Después de un largo y duro trekking por el precioso paso de Santa Cruz, en Huaraz, necesitaba unos días de relajación absoluta al Sol y decidí averiguar si las playas de Máncora se merecían tanta adoración como la gente les profesaba.



Para llegar desde Huaraz el camino es bastante largo.
Tomé un bus nocturno de Cruz del Sur desde Huaraz a Trujillo. Pasé el día en esta ciudad y sus alrededores y por la noche me dispuse a pasar mi segunda noche consecutiva intentando dormir en un bus peruano. Aunque no era ni la mitad de cómodo que los de Cruz del Sur, estaba derrotado y me despertaron a las 5 de la mañana cuando anunciaron nuestra llegada a Máncora.
El conductor del motocarro que tomé me aconsejó quedarme en el hotel Bacus y, debido al cansancio y las horas a las que llegué, le hice caso y la verdad es que no me arrepentí. Por 20 soles la noche -menos de 5 euros- tenía una habitación con baño privado y vistas al mar en primera línea de playa. Nada de lujos, pues la habitación era totalmente espartana, pero muy funcional y barata. Además, como era temporada baja, estaba prácticamente solo en el lugar.
Pasé 3 días en Máncora y la verdad es que tan sólo los dediqué al más puro descanso. La playa que tenía enfrente de mi hotel era bastante amplia y me alejé de la zona de surfistas anglosajones que alardeaban más de cuerpo que de habilidad con la tabla. Encontré una zona de sombrillas hechas de ramas de palmeras. Eran propiedad de uno de los resorts que poblaban la zona, pero como no tenían casi clientes dejaban que las ocuparan los que por allí nos dejábamos caer.
Fue mi salvación el poder cobijarme en la fresca sombra porque el Sol pegaba ya de forma inclemente a las 10 de la mañana y la arena quemaba todo lo que osaba perturbarla hasta bien entrada la tarde.



Me dediqué a tomar zumos, comer en los chiringuitos playeros, leer, escuchar música, nadar y otra extraña actividad que ha sido muy común en este viaje: encontrarme por casualidad con otros viajeros. Allí me reencontré con Thomas y Myriam, dos amigos franceses que conocí en Mendoza mientras pasábamos todos unos días con amigos comunes. Con ellos viajé 17 días por Ecuador y pasamos muchas aventuras juntos. Muy legales este par.
Para aquellos que busquen algo más de actividad comentarles que también es posible hacer surf y disfrutar de la emoción de las motos de agua por unos 100 soles por media hora. Además puedes informarte con los taxis locales para que te lleven a otras playas que se encuentran en los alrededores. Yo no fui a ver otras porque la de Máncora estaba casi desierta y cumplía los requisitos de tranquilidad que buscaba.
Máncora además sirve de catapulta para aquellos que quieren pasar a Ecuador o como punto de entrada -con pie derecho- a Perú para los que vienen de Norte a Sur.
La gente del lugar me comentó que en los meses de temporada alta -Diciembre y Enero, Semana Santa y de Junio a Agosto- el lugar rebosa de vida nocturna y fiestas, así que tenedlo en cuenta quien quiera pasarse una buena marcha por la zona.
Sinceramente, me pareció un bonito lugar y recargué mis energías pero no fue, ni de cerca, de las mejores playas que vi en Sudamérica y creo que la fama que le da la gente, es excesiva.



DIA INTERNACIONAL DEL SAXO