
Por ello, ‘desmachupizar’ –entendido no como relegar Machu Picchu, sino como desarrollar en paralelo circuitos complementarios– es fundamental para el crecimiento que el país requiere. Aprovechando el tráfico en la zona para generar opciones adicionales que los turistas sumen a sus itinerarios.
Esto exige poner en valor el aeropuerto Velasco Astete. Siendo el segundo más importante del Perú, su infraestructura data del año 1964 y es muy poca la inversión que se ha hecho en modernizarlo. Desde allí, podrían ir a otras regiones sin regresar a Lima (el Jorge Chávez está saturado). Esto ya ocurre con los nuevos vuelos de Cusco a Trujillo/Iquitos/Pisco. Sin mejorar el manejo y capacidad del aeropuerto, el esfuerzo no servirá.
Adicionalmente, pocos saben que Cusco tiene un ‘segundo’ Machu Picchu: el monumento de Choquequirao, que data del mismo periodo. Su difícil acceso –4 días ida y vuelta– hace que reciba solo 40 turistas al día versus los 3,800 de la ciudadela, pero su potencial es inmenso. Con un acceso fácil, vía teleférico, otra sería la historia. ¿Imaginan ofrecer full days desde Cusco a Choquequirao? El proyecto ya se encuentra en Proinversión.
‘Desmachupizar’ permitirá alcanzar un crecimiento inédito, que traerá enormes beneficios a Cusco y al Perú. ¡Es hora de dar el salto!
(Tomado de Perú 21/ Juan Stoessel 30/09/2018)
No hay comentarios:
Publicar un comentario